sábado, 12 de abril de 2008

Digresiones en la ciudad.


Me estoy volviendo loco. El boliche está casi vacio, debe ser por la hora o por que es sabado. Me tienen harto, después de la comida - y me cuesta recordar sobre la h, va no va: harto, arto, a la mierda-. Sera el mareo por los chupis del largo almuerzo en la Boca y ahora recalar en ese boliche en el choping a las 6 de la tarde, para hacer tiempo hasta la cena en el boliche de Posadas, que seguro serán los clásicos fierritos con una salsa picante que no me va a dejar dormir en toda la noche .Los dos turcos, el ex embajador, el escriba del diario que no sabe su futuro, y yo que nunca lo supe. Le digo al escriba,
-No te hagas problema, antes eras un esclavo de Yabrán, ahora lo sos de Manzano, o de Saá ¿ Cuál es la diferencia?.
No hay discusión por la picada, está casí perfecta aunque no coordina con mis recuerdos de lo que es una picada, nos salvan los canapés y algunos sanguichitos de miga.
Tampoco están en discusión nuestras realidades ni tampoco...¿por que carajo estamos tomando algo aquí y juntos?
Tal ves fuimos amigos en algún momento, yo que sé , de uno me acuerdo cuando en un viejo boliche casi un almacen con reminiscencias de pulperia me explicaba el cuadernillo de Estetica, casi privado (¡tan pocos lo recibíamos!), yo solo en el pueblito y él me explicaba los sábados a las ocho de la mañana lo que es semiótica y lo que es semántica. Al otro, al otomano lo conocí antes y casi creo que en la neblina de los recuerdos que se me están agolpando ahora, que fuí yo el que los presenté. Me acuerdo cuando mucho antes de que fuera periodista, fue modelo de desnudo en el taller del falsificador de payasos. Los hacia igualitos, y los firmaba Larrañaga. Juro que el mismo lo contó en un libro en la época que escribía bién (el)
Pero eso no importa, estamos acá sin saber por que, el escriba del diario le da al merlot , el turco viejo, como yo pedimos dos Olds parks - soy yo el que lo pide y él el que se prende- (lo toma un poco con asco como quien toma remedio) y el otomano, un champancete, con el que solo moja los labios y agradece el agua que pedimos con y sin gas (¡es un chanta, se hace el religioso!). El ex diplo, viejo y aputosado solo pide un vaso largo, donde mezcla champú con hielo y agua y sigue con su tic de acomodarse el pañuelo (¿O es una chalina ?)y acariciar el puño de plata del bastón como si acariciara la poronga de algunos de los pendejitos que se apreta en los baños de Retiro . El turco viejo está cansado, pero no tanto como para que los ojitos le briyen (sin ll), cada vez que pasa una mina poderosa o algún machito lánguido de ojos sombrios y que le refloten esa parte que el llama bixesual y que son las ganas de que le rompan bien el orto ante de que se muera. Nadie habla como esperando no ser descalificado por la banalidad de los temas.
Solo el ex diplo ahora "diplo en las sombras", se atreve a contar alguna "aventura", programada con sus "hakers", unos chicos divinos, que además lo renuevan le dan sangre, vitalidad y con los que infecta el mundo K. Pienso que se lo deben reculear al quia. El también se debe recordar y le cae la baba, que se seca con la chalina rosada. Los otros lo miran con los labios secos (por el deseo?)y los mojan en las copas que siempre están llenas por que simulan tomar. Yo solo le doy al licor, sin asco. Y en la somnoliencia que me dá, escucho al del diario ahora escudería "M.o S", cuando dice mirando al otomano -Siempre me acuerdo cuando nos vimos en la Unesco, y me decias saludando a aquellas negras de Mali que te venían a ver con sus esposos, los embajadores, mientras les dabas las manos:- Mirá las gomas de la grone- La groncha que sonreía era presentada por el marido, que también te sonreía, mientras el traductor en mal castellano te aseguraba estar encantados por tu cortesía. Yo acoto, Vds son así, ayer vivieron de Yabran y mañana pasan a manos de Manzano o del Alberto. No es lo mismo, dice I . Por que aunque tiren data y traten de manejarnos (a los que quedemos) , nuestra gente, nuestro público sabe quién es quién y quien paga para que "eso"se difunda. Veo al turco viejo con los ojitos vidriosos, viendo pasar a un morocha grande, caderuda, empujando el cochecito tapado del bebe por los paquetes,a la manera de un changuito de mercado con niñito incorporado.¿Que lo calienta?, La morocha caderuda?. ¿El bebe?, ¿O pensarlos a los dos en la cama del dto. de la calle Maipú?
Ahora todo deriva en lo personal. Ah, me cuestionan el guisqui, dicen que es de viejo y sobre todo esa marca, del que tengo varias botellas en el depto. Me cuentan que lo envasaban para nosotros ,(los argentos)y no se cuantas boludeces más. No me importa, me cabe y basta, me obnubila bien. El diplo se me borró, hace rato, ahora se me van borrando los dos turcos y al escriba lo veo cabecear en su intrascendencia mientras piensa a las direcciones donde debe recoger a sus hijos para llevarlos a pasar el domingo (hasta las tres cuando entre a la redacción nuevamente para escribir algún chisme de los quinchos),me levanto y les digo que voy al ñoba, les doy un poco de temor por el bamboleo, y dicen de acompañarme. Les agradezco, les hago una reverencia grotesca, camino entre las mesas del metálico barcito del Patio Bullrich, encaró pál baño, gambeteo el pasillo, me tiro a la escalera ,salgo me tomo un taxi en la puerta de Posadas, y me pierdo en la noche, que garpen ellos que hacen negocios...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me gusto el ¿cuentito?, te voy a seguir visitando.

Anónimo dijo...

y eran hermanos?

karla dijo...

otro enfermito en la blogosfera?
karla

Anónimo dijo...

en serio eran hermanos?

Anónimo dijo...

me gusto el relato,
Lola