miércoles, 23 de abril de 2008

visita de fin de semana.










Fin de semana, vuelta al pueblo. En baires, todo como el culo. Nadie me daba bola, Eugenía desaparecida. ¿Me tendría que conseguir una mina fija? Los intereses de los plazos fijos no me dan para aguantar dos personas mucho tiempo, pensar en gastos con alguien saliendo a cenar, cines, teatros, telos etc, me daba acidez. Solo para pagar las cuentas,el depto, la casa, algunos impuestos, los gastos del auto (que eran un cancer) y cambiarlo, por ahora ni pensar. El seguro vencido,un farol roto y las gomas hechas mierda. Algun dia me pararían en la ruta y entonces se lo regalaría a los canas, (al auto) y me volvería en el tren lechero a la capital. O peor, la vieja ruralcita terminaría en la puerta de mi casa en el pueblo sobre cuatro latas, antes de que se robaran los restos y me la dejaran sobre cuatro botellas de sidra (joda del lugar). La casa sin gente durante dos semanas, sucia, con el olor a podrido de las cacerolas y sartenes que quedaron en la pileta, con restos de comida y mucho detergente y lavandina ( bah, lejía como le dicen todavía acá). Fría, con mucha humedad, las paredes manchadas como nunca de hongos, sobre todo las que daban al jardín, producto de la mala capa aisladora con que me había estafado el albañil que traje de Azul , especialmente recomendado por mi hermana, (¿tendría alguna cometa la turra?) . Prendí la estufita de gas, (la ventaja de vivir en la calle principal era la de pertenecer a los cincuenta beneficiarios con la entrada de caños de gas que iban hasta el hospital -¿sería trucha la conexión?- ). Fuí al patio y saqué del fondo unos troncos y unas ramitas, unos cajones viejos y volví para armar una "pira" en la chimenea del comedor, si la noche fuera fría tiraría un colchon, al lado y con dos o tres mantas viejas y unas copitas de grappa, dormiría como un bendito. Agradecí mentalmente a mi viejo por la chimena producto de los pedidos rompehuevos de mi vieja y mis hermanas, eso sí tiraba como el culo y después no alcanzaba el resto de la semana para sacar el tufo a humo de las ramas verdes. Pensé en juntar unos troncos mas para la noche antes de que se apagara y tuviera que salir a la intemperie a buscar mas leña. Me ayudé con la carretilla que me había traido de lo de los viejos cuando liquidé las maquinas del campo, y el campo. Chirolas, a repartir entre tres, por eso me quede con la casa, el departamento en la capital, el auto viejo y un piquito que es el que tenía en los plazos fijos, de tener algún problema le tendría que llorar a mis hermanas, pero de esas yeguas...Ya se ponía el sol, sentía frio en los huesos, esa noche no me atrevería a ir a Remilgo´s. Me puse la campera, salí al patio y enfile con la carretilla hasta la montaña de troncos casi ya sin luz , al lado de la pila, que me había dejado mi cuñado el mes pasado junto con un cordero duro y mal oreado, la ultima vez que vinieron a visitarme, vi un movimiento raro cuando trataba de cargar la carretilla, pensé en un perro. Los troncos estaban en una zona de alambrado viejo donde el ligustro estaba cortado pero minga de cusco era una persona agachada que se estaba afanando los troncos de a uno y los subia a un cochecito de chico muy viejo. Tomé con sigilo un tronquito pesado y se lo tiré a la sabiola, quedó desparramado, era un ovillo oscuro sobre el pasto. Pisé el ultimo alambre de puas, con una maderita alcé los otros tres y me pase al terreno vecino. Asustado le saqué el gorrito de lana , y el pañuelo manchados en sangre y trate de limpiarle la frente y la cabeza con un pañuelo no muy limpio que llevaba en el bolsillo. La chica empezó a gemir. ¿La chica?, Me asusté. -Dale flaca, perdoná, creí que eras un perro, mentí, te llevo hasta la clínica, poné un poco de voluntad, ayudame, vamos hasta el auto, te curan y te traigo..." Se agarro vacilante de mi cuello, salimos a la calle la apoye contra el ligustro y fuí a buscar la rural, repitiendo : -Que no se escape, que no se escape, si se me va y me denuncia estoy listo, es lo único que me falta- volvi marcha atras y estaba por suerte, la subí y salí al toque. Eran solo tres cuadras y media. Fin de semana, no habia nadie, ni tampoco la guardia, ¡pueblo de mierda! Nos sentamos en el hall, esperando, no sabía de que hablar, ella seguía apretandosé el pañuelo sucio sobre la frente del que cada tanto corrían unas gotitas de sangre, sucia también. De a poco y por el cansancio se caía sobre mi hombro y ahora se había quedado clavada en él. Le pase una toalla que saqué del mueble que tenía a mi costado, le retiré el pañuelo sucio y lo arroje lejos ¿Sería una prueba de algo? La mina sollozaba casi en silencio, como un espasmo. Le traje un vaso de agua de la máquina , le pasé el brazo por los hombros y le dí a tomar. Cuando terminó apoyo la cabeza sobre mi pecho y pareció que se dormía. La tomé de ambos hombros y la sacudí . Siempre escuche cuando chico, que no hay que dejar dormir a los que se golpean fuerte la cabeza. ¿ Y si se me moría allí? Llegó el tordo, me conocía, había atendido a mis viejos en los últimos años, me destrató hablándome como si tuviera diez años menos de los veinte, que tampoco tenía. Me preguntó de la relación, con una sonrisita que me molestó mas aún de lo que me hinchaba ya las bolas con sus preguntas. Le explique que no había relación, que la encontré tirada al lado de casa con la cabeza rota. Se seguía cagando de risa. Le pregunte de la risa y me contesto que por el uso "genero" en mi relato. No entendí, como siempre. Se fue, no volvió mas, me mandó la receta y una cajita de analgésicos con la enfermera, que sostenía a la "chorra". Nos dijo que volvieramos el lunes. Las vendas de la zabiola parecian un turbante. La tomé del brazo. Volvimos a la rural y enfilé a la casa, entramos, le dije si quería tomar un té, asintió muda. Lo hice con el ultimo saquito del té importado que me quedaba. Cuando volví con los dos vasos parecía que seguía durmiendo, La samarré con cuidado. Abrió los ojos y me miró. Parecía Bambi, por la mirada, (la escena en que matan a la vieja). Con dos dedos de la mano izquierda le acaricie-abrí los labios y le acerque la taza de porcelana decorada con horribles calcamonias francesas, tomó, hizo globitos, tosió, escupió y por fin se rió un poco (¿Sería de su torpeza? ). Deje la taza, la acaricie en la frente, la recosté sobré el respaldo del sofá.Le pregunté si avisaba a alguna persona de la casa de al lado su estado. Me dijo que no había nadie.¿Te acompaño? Me agarró de la mano y la puso sobre su pecho. Me puse muy nervioso, me levanté como si tuviera un resorte en el orto. Pensé que bien maquillada debía ser un minón, pero no parecía tener gran lomo, mas bien flaquita, tipo modelo anorexica, nada de tetas, una "amigo" como dicen en el rioba. Le trajé una copita de coñac, mas bién tirando a cordial. Lo probó y volvió a toser,escupir. Le puse unos troncos más a la chimenea, me acordé, del trabajo inconcluso le pedí que me esperara, salí al patio, volví hasta la carretilla, noche cerrada pero yo con la linterna de sereno -tambien de la herencia del viejo- la llene de troncos y maderas y volví. La quía no estaba, pero por la luz de la puerta del baño intuí que estaría meando. Me acerqué para ver si necesitaba algo,no se nunca si hay o no papel, la puerta estaba entreabierta y la vi meando, de dorapa. Se dió vuelta sacudiendo la pijita y me volvió a mirar a lo Bambi. Ahora te explico, me lavo las manos y te cuento. Volvimos al living. Atonito me senté enfrente, tratando de evitar todo contacto con el manfloron.
-Mi viejo era Francisco, alguna vez trabajo con el tuyo, yo era Albertina la única hija. Tuve muchos problemas cuando chica con mis compañeritas del colegio primario- Las Adoratrices , de Las Flores - Papá se cansó y me llevó a Buenos Aires, en tercer año le pedí entrar al convento, o a algún seminario para monjas, beatas o lo que fuera. El sufrió sabiendo que con mi elección se terminaba su apellido, pero me ayudó. Eran los años de los cambios hormonales y ahí empezaron los problemas. Pedí ayuda a las monjas, que primero me trataron como poseída y después me llevaron al médico de la congregación, él me explico que podía ser, que había escuchado de otros casos y me contó de una monja española que, al darse cuenta de que, cada vez que estornudaba, emergía de su vagina un órgano fálico de tres centímetros de longitud, le pidió a su confesor ayuda para ser reconocida como hombre. El arzobispo, al final le dio la razón y Sor Fernanda se transformó en el padre Fernando. La miré, ¿Como te llamás? Ahora Alberto. Tiré un tronco, atize el fuego, fui a buscar la botella de coñac o de cordial- lo que mierda fuera- y puse un poco de música suave para tratar de salvar la noche...




viernes, 18 de abril de 2008

Noche de putas 3.


Eran las once de la noche,de una noche fatal , me paseaba en una camioneta prestada, a la espera de cualquiera mujer que pudiese satisfacer mis necesidades. Si no, volvería hasta el caminero y de ahi al boliche de Vera. En ese momento vi a una mujer de unos 45 años, extremadamente gorda, que esperaba locomoción ¿Para dirigirse a su casa? Estaba en los alrededores de la plaza. La miré y no reconocí a nadie del pueblo. Había mucho viento, ese viento frío que anunciaba ya la llegada del otoño y como si fuera poco, empezaba a llover, me acerqué y le pregunté si se dirigía a la ruta a tomar algún cole, ( yo presagiaba que sí, pues es lo único que puede hacer que alguién salga a esa hora, en ese lugar .Esperar lo que sea para rajarse a otro pago ) ¿La llevo ?, le pregunté. Ella se acercó a la ventana, me miró y me dijo que sí. La invité a subir. Una vez dentro me agradeció, ya que, me dijo, hacía más de veinte minutos que esperaba un remise que no llegaba y se estaba muriendo de frío, además de mojarse pese al paraguita colorinche que flameaba en la oscuridad y que apenas cubría su humanidad. Le dí una toalla que llevaba para otros menesteres y le sugerí que se sacara el abrigo, que estaba un poco mojado. Ella se lo sacó, dejándolo en el asiento trasero. Al darse vuelta me rozó el brazo con una de sus tetas, que eran de un tamaño sorprendente. Me calento al toque y como el viaje es de unas pocas cuadras, mis movimientos tendrían que ser rápidos. No lo pensé dos veces y apostando al anillo de la gorda le dije - ¿ Su marido no le dice nada por estar hasta tan tarde en la calle? - No - me dijo, sonriendo - mi marido trabaja ahora en Azul y viene sólo los fines de semana, viajo por que quiero darle una sorpresa esta noche, acá trabajo en un taller y ésta es mi hora de salida. -Ahora me voy a la ruta me tomo el micro y duermo con él, me dijo con sonrisa complice y ladina-
-¿No le da miedo andar a esta hora en la calle?-
- La verdad que sí, yo nunca antes me había subido a un auto con un desconocido, pero sos tan jovencito que me inspiraste confianza. -
-No se confíe, no sabe si yo puedo ser un depravado o un psicópata - se ríe,
- No te creo, con esa cara de angelito, además no creo que te intereses en una gorda vieja como yo. -
-Al contrario - le dije -, mire lo flaco que soy, siempre me han atraído las personas gordas, perdón grandes, bah y con respecto a la edad, es siempre mi sueño estar con mujeres mayores, que tengan experiencia. - Se ríe
- No te lo puedo creer -
-Es cierto, mi sueño siempre fueron las mujeres mayores, ¿El Edipo vio? y si tienen tetas como las suyas, bueno mi fantasía hecha realidad. La gorda cambio su tono de voz, se sentó de lado me miró fijo y me pregunto
- ¿ No me dirás que yo te caliento?
- No sabe cuánto-, le respondí y al momento su mano se prende a mi pija que estaba a punto de reventar y entonces me dice que le diga mis deseos, que ella me los cumplirá. Sigo manejando con una mano, mirando al frente y con la otra mano le manoseo la ubre gigantezca.Estamos llegando a la ruta, así que me apuro y le pido que me baje el cierre de la bragueta . Ella con las dos manos me baja el cierre del pantalón, sacando mi pijita que está ya en todo su esplendor...
- ¡ Qué cosa tan linda, chiquito! (En realidad, no es nada del otro mundo, como siempre me decía mi ex).
Sus manos gordas me la aprietan con fuerza y empiezan a manosearla de arriba a bajo con mucha suavidad, yo mientras, con una mano en el volante y la otra entre sus piernas,empiezo a temblar como si tuviera un parkinson repentino y busco un sitio apartado, donde estacionar.
- De tener dinero, te llevaría ya al telo de la ruta, pero está lejos y yo estoy muy caliente , te voy a partir en dos, en el asiento de atras gorda
- Eso sí que no, - me dice - esta oportunidad de hacerme un guacho como vos no se me presenta dos veces en la vida, seguí hasta el telo que yo invito.
En minutos estábamos en el mueble, Suarez me saluda, corto, como todas las tardes cuando terminamos de jugar al mus en el boliche de Ramirez y él se retira perdidoso . Cuando llego a la habitación, después de garpar con el dinero que ella me dio, la encuentro ya bajo las sabanas. En dos segundos me desvisto y me acuesto a su lado, no sin antes observar el tremendo pedazo de mujer que me iba a coger. Le digo que se saque el corpiño y me asombro con unas tetas cada una más grande que mi cabeza. Como desesperado empiezo a mamar, soy como un bebe hambriento y con miedo a que se fueran a secar y quedarme sin comida. Tengo que agarrarlas con las dos manos, ya que una no era suficiente,para poder chuparselas bien, mientras ella me apretaba la cabeza para que no dejara de hacerlo. Me le siento arriba y le pongo la pija entre las tetas, me empiezo a mover mientras ella se las agarra y me apreta el bicho. Con mis movimientos cada vez me acerco mas a su boca y en cada uno, ella acariciaba la punta con su lengua. Le puse una almohada detrás de la cabeza, y sosteniendo la verga con una mano se la meto rápido en la boca, con puntería. Ella suelta sus tetas, la agarra con fuerza y empieza a mamar desesperada. Yo ahora juego entre sus tetas con mis bolas. Estoy a punto de acabar, así que le dije que se diera vuelta que se la metería por atrás. Me dice que no, que no lo había hecho nunca y que le daba mucho miedo. Le conteste
-¿Miedo a tu edad?, ¿Tu marido no te hace el orto?- Jamas ,repitió dos o tres veces, nerviosa. Yo le digo que se de vuelta que se la metería por la concha. Me pide que no me pusiera el forro, que no habría problema. Me bajo de ella con cuidado, por la altura, se pone en cuatro patas y me deja delante un culo de tamaño descomunal. Yo solo había visto algo así en alguna pelicula de Fellini.. Tuve que abrírselo con mis manos, ya que no me dejaba ver dónde meterla. En un abrir y cerrar de ojos, yo estaba con mi verga dentro de ella, agarrado con mis manos a sus tetas. A la gorda parecía que se le iba a acabar el mundo, gritaba de placer. Yo tiraba de sus pezones, le agarraba el orto y trataba de meterle un dedo, pero estaba demasiado apretado. Así que mi dedo resbalando se iba para su concha de nuevo,mojándose con los líquidos de la gorda que ya parecía una canilla. Empecé nuevamente a tratar de meterselo. Una aventura, no podía, salí de ella y abriéndole sus nalgas, deslizaba mi lengua entre su raja hasta llegar a la concha, ella se las sujeta, para dejarme libres las manos y que pudiera meterle los dedos tranquilo, mientras con mi boca mojaba su ojete,llevando la lengua lo más adentro posible. En ese momento la mole se corre dando gritos de placer, dejándome la mano mojada como si se hubiera meado. Me levanté y le coloqué mi verga a la entrada de su hoyo, se echó un poco adelante y me dijo
-Pendejo,por ahí no, te dije- Le supliqué que solamente me dejara acabar, que no la penetraría. Ella ingenua, concedió mientras abría de nuevo sus nalgas, yo coloqué la punta en la entrada de su agujero, apenas un centímetro, se quejó y me dijo que hasta ahí, que no más. Yo ya no podía aguantar y cuando empecé a acabar y la tuve bien mojada se la metí toda de golpe. La gorda dando un grito de dolor quedó tendida de boca, mientras yo botaba mis últimos borbotones de leche.Siempre adentro, me quedé sobre ella, mientras le decía que no me sacara,que se fuera acostumbrando, ya que ahora no estaba tan dura. Con movimientos suaves mi verga volvió a crecer dentro de ella, esta vez empezó a gozar, mientras la metía por detrás, mis manos jugaban rápidamente con su clítoris. Mi pija estaba a cien y mis movimientos eran cada vez más bruscos, lo que provocó dolor otra vez en ella. Me pidió que por favor se la sacara que me haría terminar con su boca. Dicho esto me coloqué de espaldas y me empezó a dar una mamada violenta como si se estuviera vengando por el dolor que le hice sentir. Como no me gusta ser egoísta le pedí que hiciéramos un 69, colocándome lógicamente yo arriba ñpara resguardar mi físico. Como ella me lo chupaba tan rápido, no pude durar mucho tiempo, llenando su boca de leche, la gorda no se perdió ninguna sola gota, acabando ella en el mismo instante apretando mi cabeza con sus piernas como si fuera una prensa empapada .
Una vez que la dejé en su casa , ( le tiré unos mangos, me daba no se que que hubiera pagado el telo), me dijo que ella esperaba todos los jueves el remise a esa hora y que cuando yo quisiera que la buscara... ah y que se llamaba Teresa.
Yo por mi parte quedé más que satisfecho, hasta el otro día cuando Ramirez en la mesa de mus, me dijo adelante de todos
-Así pibe que vos también te cogiste a la gorda de "Remilgo´s", ¿Sabés que es la tercer mujer del Abelardo?, ¿A vos también te hizo el cuento del remise que no llegaba?
Esta Teresa...-

miércoles, 16 de abril de 2008

Noche de putas 2



Hace ya tiempo que alguien me dijo en la barra del "Remilgo´s" que las putas, a la larga, salen mucho más baratas que un matrimonio. Lo dijo el Abelardo, era uno de sus latiguillos. La última vez que lo encontré, fué una noche en el boliche entre Cacharí y las Flores una noche de esas en que "buscaba" a mis viejos. El había laburado hace años con ellos, de puestero creo, sabía de la relación de la patrona del bar, la Vera, con el viejo y sabía también de mis acercamientos a la hija. Creo que hasta trato de extorsionar con sobreentendidos a papá cuando lo hecho del trabajo por borracho y camorrero.
Como todo el mundo también suponía que la hija de la Vera era mi hermana. Primero se hizo el sota pero después me saludo, rumiando, terminó su guisqui o terminó de emborracharse o de quedarse sin guita o sin crédito y se fue a su casa a meterse en la cama con su mujer, a los tumbos agarrandosé de las paredes, lo que decía mucho de su experiencia pero no gran cosa de sus principios, si es que los tenía, salvo, para dar consejos a los demás.
Y no era realmente extraño que los diera justo él, todo el tiempo libre ahora y en la barra, sobre todo él, que siempre se preocupó más por acertar con la marca del whisky a su alcance, que por acertar con las mujeres. El que pregonaba que el amor si se paga al contado es la mejor forma de ahorrar y además, se lo predicaba a quién lo quisiera escuchar. Yo nunca le di bola, sería por que después de haber recibido tantos consejos a mi edad y traiciones por la espalda, que ya era capaz de reconocer al acero que se venia solapado, (uff, me salió medio borgiano). Por eso la idea de su matrimonio, el tercero y con la Teresa, a quién yo no conocía pero de quien todo el mundo hablaba, tampoco me convenció . Era una corazonada, más allá del egoísmo personal de ver como una puta profesional como esta mujer, (su tercer mujer), a quién yo no conocía, dejaba su oficio, equilibrada decían , ni muy caliente ni demasiado fria, de escuela clásica, gran técnica pero sin alardes, es que era impecable en sus mañosas facetas, todos la alababan, la conocian de cuando trabajaba en "Remilgo´s", antes que se llamara el boliche así y antes de que fuera de la vieja Vera, pero yo era muy chico entonces...
Sabía que el Abelardo era de los que pensaban que enamorarse no es uno de los 10 motivos principales para casarse, y que el amor está muy lejos de otros motivos realmente importantes, como un embarazo si sos pendejo o el dinero a cierta edad. Aqui problemas de embarazo con la Teresa no había, pero se comentaba que ella tenía algún dinerito guardado en la cooperativa del pueblo y alguñas joyitas para empeñar en los malos momentos, y el abelardo era muy calculador. Lo que no sabía era que ella estaba cansada de provocar demandas de divorcio entre sus clientes del pueblo y que cuando negociaba el precio te hacía descuentos solo si estabas casado, presuponiéndote eyaculador precoz ante sus encantos o un poco atrasado en cuestiones de garche. Ella fantaseó en un momento, cuando lo conoció con abrir un comedero y ponerlo al Abelardo detrás de la caja y manejar la cocina y servir, pero era un pueblo chico y...
Yo seguía viendo el hilo de aquella relación como el argumento de una película porno: obvio y muy frágil, iguál sentía un cierto interes por el Abelardo por conocerlo de años. Hay relaciones tan lógicas que solo pueden acabar en el psiquiátrico o en la cama. Una noche en pedo, hace años cuando me habló de su casorio, traté de explicarle, le dije que aquello no le convenía, que el matrimonio es una oposición al absurdo, una borrachera que te produce una resaca que no se acaba nunca. Pero él sólo sabía curar una resaca pidiendo otra ronda. Me volviò a explicar por centesima vez que las putas eran las minas mas baratas y que la Teresa en el fondo era una puta, me le reí y me empujo, mal, entonces me salió decirle,
-Si, tu puta, te saldrá barata, ahora que te la coges gratis y encima te paga el licor y te trae unos manguitos de los clientes, pero cuando estes con ella...-
Me puteo y se fue, yo no entendía bien lo que paso, estaba en pedo, contento, en las nubes y solo pensaba en la hija de Vera, a la que venía de visitar a escondidas de la vieja. Y quien cuando joven no ha pensado que una chica es la mujer de su vida cuando te acaba de hacer una mamada… Un director de cine porno, que ahora hace "caseros"en el Tigre, me lo dijo una madrugada a la salida de "Remilgo´s" (a donde lo lleve orgulloso como si fuera Mau mau ) y después de chuparse el quinto o el sexto gin y despues de presentarselo y decirle que era del "mobiliario" del lugar:
- Sabés que a este tipo Abelardo, le gusta el sexo como la luz a los mosquitos antes de quedarse fritos, pero cuando la luz se le apague, habrá yogures con más caducidad que su pareja con la trola esa-
Pasaron un par de meses hasta que Abelardo volviera la primera vez por el "Remilgo´s"después de consumar su tercer matrimonio. Es que al principio le daba verguenza su ayunte con la puta mas famosa. Pero de poco volvió a ser un habitual y a las semanas, ya era el mismo taciturno de siempre que pedía los guisquis de etiquetas importadas, y que le descontaría Vera del sueldo semanal a la Teresa, que ya trabajaba de nuevo. No tardó mucho en extenderse por el bar el rumor de que su mujer había vuelto al "trabajo"pero ahora a domicilio, o en un telo de Las Flores.
Al Abelardo lo encontraron la semana pasada sentado en el inodoro de su casa. Se había puesto su anillo de boda en la boca y en lugar de tragarlo con un buen whisky prefirió alojárselo en medio del cerebro con la bala de una pistola que tenía el número de serie borrado. A nadie en el bar le extrañó. Abelardo podía soportar muchas cosas, pero no era tan duro como para no entender que las putas, a la larga, no salen más baratas cuando te casas con ellas.
Si era obvio que la Teresa volvio al otro día a "Remilgo´s"...

sábado, 12 de abril de 2008

Digresiones en la ciudad.


Me estoy volviendo loco. El boliche está casi vacio, debe ser por la hora o por que es sabado. Me tienen harto, después de la comida - y me cuesta recordar sobre la h, va no va: harto, arto, a la mierda-. Sera el mareo por los chupis del largo almuerzo en la Boca y ahora recalar en ese boliche en el choping a las 6 de la tarde, para hacer tiempo hasta la cena en el boliche de Posadas, que seguro serán los clásicos fierritos con una salsa picante que no me va a dejar dormir en toda la noche .Los dos turcos, el ex embajador, el escriba del diario que no sabe su futuro, y yo que nunca lo supe. Le digo al escriba,
-No te hagas problema, antes eras un esclavo de Yabrán, ahora lo sos de Manzano, o de Saá ¿ Cuál es la diferencia?.
No hay discusión por la picada, está casí perfecta aunque no coordina con mis recuerdos de lo que es una picada, nos salvan los canapés y algunos sanguichitos de miga.
Tampoco están en discusión nuestras realidades ni tampoco...¿por que carajo estamos tomando algo aquí y juntos?
Tal ves fuimos amigos en algún momento, yo que sé , de uno me acuerdo cuando en un viejo boliche casi un almacen con reminiscencias de pulperia me explicaba el cuadernillo de Estetica, casi privado (¡tan pocos lo recibíamos!), yo solo en el pueblito y él me explicaba los sábados a las ocho de la mañana lo que es semiótica y lo que es semántica. Al otro, al otomano lo conocí antes y casi creo que en la neblina de los recuerdos que se me están agolpando ahora, que fuí yo el que los presenté. Me acuerdo cuando mucho antes de que fuera periodista, fue modelo de desnudo en el taller del falsificador de payasos. Los hacia igualitos, y los firmaba Larrañaga. Juro que el mismo lo contó en un libro en la época que escribía bién (el)
Pero eso no importa, estamos acá sin saber por que, el escriba del diario le da al merlot , el turco viejo, como yo pedimos dos Olds parks - soy yo el que lo pide y él el que se prende- (lo toma un poco con asco como quien toma remedio) y el otomano, un champancete, con el que solo moja los labios y agradece el agua que pedimos con y sin gas (¡es un chanta, se hace el religioso!). El ex diplo, viejo y aputosado solo pide un vaso largo, donde mezcla champú con hielo y agua y sigue con su tic de acomodarse el pañuelo (¿O es una chalina ?)y acariciar el puño de plata del bastón como si acariciara la poronga de algunos de los pendejitos que se apreta en los baños de Retiro . El turco viejo está cansado, pero no tanto como para que los ojitos le briyen (sin ll), cada vez que pasa una mina poderosa o algún machito lánguido de ojos sombrios y que le refloten esa parte que el llama bixesual y que son las ganas de que le rompan bien el orto ante de que se muera. Nadie habla como esperando no ser descalificado por la banalidad de los temas.
Solo el ex diplo ahora "diplo en las sombras", se atreve a contar alguna "aventura", programada con sus "hakers", unos chicos divinos, que además lo renuevan le dan sangre, vitalidad y con los que infecta el mundo K. Pienso que se lo deben reculear al quia. El también se debe recordar y le cae la baba, que se seca con la chalina rosada. Los otros lo miran con los labios secos (por el deseo?)y los mojan en las copas que siempre están llenas por que simulan tomar. Yo solo le doy al licor, sin asco. Y en la somnoliencia que me dá, escucho al del diario ahora escudería "M.o S", cuando dice mirando al otomano -Siempre me acuerdo cuando nos vimos en la Unesco, y me decias saludando a aquellas negras de Mali que te venían a ver con sus esposos, los embajadores, mientras les dabas las manos:- Mirá las gomas de la grone- La groncha que sonreía era presentada por el marido, que también te sonreía, mientras el traductor en mal castellano te aseguraba estar encantados por tu cortesía. Yo acoto, Vds son así, ayer vivieron de Yabran y mañana pasan a manos de Manzano o del Alberto. No es lo mismo, dice I . Por que aunque tiren data y traten de manejarnos (a los que quedemos) , nuestra gente, nuestro público sabe quién es quién y quien paga para que "eso"se difunda. Veo al turco viejo con los ojitos vidriosos, viendo pasar a un morocha grande, caderuda, empujando el cochecito tapado del bebe por los paquetes,a la manera de un changuito de mercado con niñito incorporado.¿Que lo calienta?, La morocha caderuda?. ¿El bebe?, ¿O pensarlos a los dos en la cama del dto. de la calle Maipú?
Ahora todo deriva en lo personal. Ah, me cuestionan el guisqui, dicen que es de viejo y sobre todo esa marca, del que tengo varias botellas en el depto. Me cuentan que lo envasaban para nosotros ,(los argentos)y no se cuantas boludeces más. No me importa, me cabe y basta, me obnubila bien. El diplo se me borró, hace rato, ahora se me van borrando los dos turcos y al escriba lo veo cabecear en su intrascendencia mientras piensa a las direcciones donde debe recoger a sus hijos para llevarlos a pasar el domingo (hasta las tres cuando entre a la redacción nuevamente para escribir algún chisme de los quinchos),me levanto y les digo que voy al ñoba, les doy un poco de temor por el bamboleo, y dicen de acompañarme. Les agradezco, les hago una reverencia grotesca, camino entre las mesas del metálico barcito del Patio Bullrich, encaró pál baño, gambeteo el pasillo, me tiro a la escalera ,salgo me tomo un taxi en la puerta de Posadas, y me pierdo en la noche, que garpen ellos que hacen negocios...

martes, 8 de abril de 2008

noche de putas el comienzo...


Paro cerca de la ruta, no doy mas del sueño, o me empastillo o duermo un rato. Miro el pastillero,viejo, descascarado y flaco por los saques de la otra noche, saco de la división mas grande dos "pildoritas". Me vendría bien una latita de acelerante, ¿pero aca, adonde? En la oscuridad las luces me hacen pensar en un boliche, cuando estoy llegando veo que es el "Remilgo´s"el puterio de la ruta. Afuera hay cuatro o cinco coches, espero que ningun conocido. La veo por el vidrio con corazones pintados que funcionan como marcos de ventanas a la vieja Vera. Me mira entrar y no lo cree. Casí me dice Patrón. Se rectifica mientras me abraza y me clava las tetas recien hechas pero que no terminó de garpar. -Josecito, años que no te veo, estás igual a tu viejo, pero con el pelo mas rubio, y nada de panza, la miro, le acaricio los brazos desnudos y le miento que pasaba de vuelta para la capital y me detuve a saludarla, le pregunto por las chicas y me dice que estan ocupadas, por la hora che, si venis a eso de la una de la mañana ya están otra vez rascandose el higo, -La malaria, che- Voy a tener que traer algun traba de la capital, dicen que no dan abasto, pero las guachas se van a poner como locas o traer números músicales como en los sesenta que hasta de pedo venía alguna familia del pueblo...Le pregunto por la hija y me cuenta que hace rato que no la vé y que al último novio con el que está por casarse no lo conoce todavía
- Le debe dar verguenza que sepa que laburo con yiros, pero con esto le pague la carrera-
-¿Que te tomás Josesito?-
- No me digas que buscabas una chica aca, por que no te lo creo,esto no es de tu nivel y allá en la capital tendrás las minas, por que con la tapin que tenés, minas no te han de faltar
-¿ te separaste, no?, ¿tenés algunos pibes ?
-Tomate un guisquicito, invita la casa, no me puedo olvidar que puse el barcito con los pesos que me dió tu viejo, está bien que puse el cuerpo que no era entonces este cascajo, hasta que se enteró tu vieja y me hecharon a la ruta, si , después el nombre me lo sugeriste vos,no te gustaba "Cariño´s",te acordas que estabas peleado conmigo por que no te dejaba noviar con mi hija,
- ¿y si hubiera sido tu hermana? Vaya a saber, tiene tu altura, tus ojos, es mas rubia que yo, bueno con las tinturas ya ni se mi color y esa actitud de cocoritos que les viene de tu viejo.
-Mirá me quedó una botella de Old Park del uno a uno, que no está bendecida. ¿Sin hielo como tu viejo?
- Eh, ¿tomás los medicamentos con alcohol?, Llevate la guita, ¿ Ya te vas? Esta si que es visita de médico.
-Chau Josesito...

domingo, 6 de abril de 2008

Recuerdos del pasado con viajes al pedo


La languidez del sábado antes de caer en la amargura desesperada del domingo. Me angustio, nadie llama. suena el telefono, no tengo movil.¿Sera Eugenia? No, mensaje grabado por la falta de pago del tele, iré el lunes.Me subo a la rural, vieja, hecha mierda imposible de cambiar en mi estado económico ruinoso y sin futuro y vuelvo a casa. Volver a casa significa ir a lo de los viejos. Aunque no esten más. La ruta un desastre, solo camiones. Las banquinas barrosas o tapadas de agua. Si no morís en un choque podés morir ahogado. Pasan las horas y voy llegando. Me podía haber llamado alguna mina y evitarme todo esto. cuando llego a la altura de Las Flores veo dos o tres bolichitos nuevos, las luces rojas me dicen que las putas de la zona y jovatas corridas de los centros "hegemónicos", deben estar de parabienes - por lo menos los primeros días-. ¿Pero quién llevará ahora a los hijos o los sobrinos al paso al hombre?¿Y nosotros los viejos con esas putas carrasquientas? Justificás culiarte una oveja. Paso Cacharí y a la entrada en el "caminero", algunas familias, tomando mate (son recien las 8)y manducandosé algun bizcochuelo de limón como el que hacía mi vieja, o alguna torta de aceite (?), como la de mis hermanas. Los miro con la indiferencia y la "ternura" de un entomólogo, ellos saludan. Saludan a cualquier cristiano no camionero que les mueva el polvo de su paz lugareña.Hasta veo una pareja tapada por una frazada en una vieja "araña"con un caballo ruinoso. Si habré entrado al puesto embarrado hasta las rodillas donde no entraba ningún tipo de chata. Todos miran tratando de reconocer al que pasa .Ese es su mayor entretenimiento después volveran a la tv, porteña. Al mus o al truco de los sabados o al poker a escondida de la cana en el club Social. El Cine mas que muerto desde que llegó el DVD. Sigó en el camino que está mas seco, veo los letreros que anuncian, Azul, Loma Blanca, Loma Negra ,Tandíl.,Balcarce... Me agarra la pálida y cuando puedo doy la vuelta, ya no podré dormir, en casa ni una gota de alcohól y necesito un bar toraba para terminar esto y llegar al lunes.
José

sábado, 5 de abril de 2008

Hola...


Hola :
estudie diversas carreras, fracasé en todas.
Me case varias veces, siempre me separé ( de mal modo y perdiendo todo)
Vivo solo.
De los últimos dos trabajos me hecharon de lástima, de los anteriores
a patadas.
Me lleve indiferentemente mal con mis padres.
Con mis hijos no me trato.
Me llevo mal con la guita, pero no le doy bola y ella tampoco a mí.
Leo salteado, en el subte y de ojito los diarios o libros de los demas,
Sobre todo si son minas y de paso las puedo apoyar un poco, después dejo que el traqueteo del vagón me ayude...
No necesito del viagra, bah, no tengo sexo. Y en el sexo soy un artesano.
Visto mal, fuera de temporada y lo que tenga a mano, algún pull-over si hace frío, camperas casi siempre, saco sin corbata para las formalidades, si llueve no tengo piloto, ni lo tuve durante mis cuarenta años, y me amaricono con paraguas.
No vivo de recuerdos, tengo un principio de alhzeimer que tampoco me moles...
Como dije anteriormente tampoco la politica es lo mio ni mucho menos el paro del campo, las compensaciones, la suba de los impuestos y menos aun... ¡carajo!

(no se si se cortó la luz o no la pagué este mes, y la portatil está sin batería)
chau
José.